MENSAJES AL VUELO

jueves, 18 de septiembre de 2008

Los jamaicanos y los límites de la velocidad humana

Usain Bolt ha revolucionado las creencias sobre el límite de la velocidad humana en pruebas deportivas rompiendo todos los esquemas científicos hasta la fecha… ¿Hasta dónde puede llegar corriendo el ser humano? (foto: Getty Images para IAAF)

En cuanto a la prueba de 100 metros se refiere, la comunidad científica estaba de acuerdo en que llegábamos prácticamente al techo humano posible, dado que en casi cuarenta años apenas se han ido bajando los records mundiales de centésima en centésima, por lo que daba la sensación de que iba a ser casi imposible un registro revolucionario. Además, las fases de la carrera y los factores que hacen que mejore o no una marca estaban más que comprobados: Reacción de salida, aceleración y llegada eran los tres puntos clave que obviamente cualquier entrenador y atleta conocen y trabajan.

La evolución en los materiales deportivos y sistemas de entrenamiento orientados al rendimiento físico ha hecho que se sigan mejorando mínimamente esas marcas cuando aparentemente el techo fisiológico ya se había tocado: La rapidez de contracción de las fibras blancas o FT ya era conocida por todos y era el punto a batir en cuanto a morfología humana se refiere junto a la optimización del sistema nervioso, encargado de realizar las contracciones musculares que facilitan la carrera o cualquier otra actividad física… hasta que llegaron los “mutantes” jamaicanos.

¿Por qué lo de mutantes? Atletas como el actual campeonísimo Bolt o el ex-recordman de la especialidad Asafa Powell han presentado una estructura genética diferente y superior a la del resto de humanos en cuanto a sprint se refiere.

Pero, ¿exactamente por qué corren tanto y tan rápido los jamaicanos? ¿Podremos alcanzar algún día sus marcas? Salvo contados casos excepcionales, roza lo imposible. Los tiempos del gran velocista italiano Pietro Mennea quedan ya muy atrás, dadas las ventajas genéticas que ofrecen los caribeños para la velocidad.

En un reciente estudio realizado entre Glasgow (Escocia) y Jamaica, los atletas de este país ofrecen hasta un 40% más de fibras Actina A, las de contracción rápida, en las piernas. En este tipo de fibras tienen un especial rendimiento en los esfuerzos de tipo anaeróbico (alta intensidad, poco tiempo) respecto a europeos y australianos.

Este tipo de fibras son propias de levantamiento de peso o movimientos explosivos (y también las que pueden adquirir mayor tamaño) enfocadas principalmente a esfuerzos de menos de 40-45” ya que se fatigan muy rápidamente por su naturaleza anaeróbica. Son fibras más largas y pálidas que las lentas (ya que estas reciben mucho más flujo sanguíneo), más propias de la larga distancia o fondo.

La tensión máxima que puede soportar las fibras rápidas es hasta 3 veces superior a las fibras de contracción lenta, lo cual es un claro indicativo de esta gran diferencia.

El propio ex-seleccionador italiano (y entrenador de Mennea) indica también factores históricos: “Eran hombres fuertes con un pie adaptado para las carreras en la sabana, un pie muy abierto. Sólo los más resistentes de esa trata de negros sobrevivían a la travesía y los plantadores de Jamaica contaban con los mejores porque la primera escala era su isla” casi hablando de selección natural.

Además, actualmente, conocedores de sus posibilidades, los jamaicanos realizan desde los colegios (a los 13-14 años) pruebas de selección de atletas con potencial para estas pruebas.

La constitución física de los mismos hace que de nuevo nos preguntemos todos hasta dónde podemos llegar en la prueba reina de la velocidad. Con el tiempo lo sabremos.

fuente: realizado en base a dos reportes de Vitonica.com. Fuente 1 - Fuente 2

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